De Estudios Tablada a Estudios Aroztegui

Pasión y Tradición por las artes escénicas

1963 – 1974

A finales de 1963, la empresa Lega Mitxelena fundada por Augusto Lega y Félix Mitxelena construye en la Dehesa de Navalvillar, un poblado del oeste que permanece en pie hasta 1973, y en el que se llevan a cabo numerosos rodajes, algunos tan importantes como los éxitos de Sergio Leone «La muerte tenía un precio» y «El bueno, el feo y el malo», entre otros.

1974 – 1975

En esta época la empresa Lega Mitxelena (1960-1974) llega a su fin, coincidiendo con la desinstalación del decorado en 1974, provocada por el otorgue del terreno municipal a la Base de Helicópteros.

En esta misma época, en la que el género Eurowestern entra en decadencia, los decorados de la Dehesa como el fuerte, o las cabañas, van desapareciendo, trasladando lo que queda del poblado de Mitxelena a una ubicación cercana, planteando entonces, la gestión de unos nuevos platós bajo el nombre de Estudios Tablada, por lo que, con objeto de arrancar el el proyecto, se buscó financiación por parte del Banco de Crédito Industrial, que finalmente no fue concedida, y solicitando también ayuda a la Dirección General de Cinematografía.

A pesar de no haber conseguido esa financiación, Felix Andrés Mitxelena y Alejandro Arrieta, consiguen arrancar el proyecto Estudios Tablada S.A., dedicándose también, en adelante, a la creación de decorados para anuncios publicitarios de reconocidas marcas como Famosa, El Corte Inglés, Don-Limpio y Coca-Cola entre otros.

1975 – 1989

En cuanto a producciones cinematográficas en interiores se refiere, se ruedan filmes como el del debut en la dirección cinematográfica de Pilar Miró en «La petición», o comedias como «Aquí huele a muerto… (¡Pues yo no he sido!)» de Álvaro Sáenz de Heredia.

También cabe resaltar los trabajos en exterior para crear los decorados de «El hombre que supo amar» de Miguel Picazo, que consistía en un hospital de pobres del siglo XV, y la adaptación del Saloon, como prisión militar sudamericana en «El Perro» de Antonio Isasi-Isasmendi.

Por aquel entonces, ya se encontraba en plena colaboración el hijo de Felix, Miguel Mitxelena, quien continuó con el legado familiar fundando Aroztegui S.L. (1995) hasta la actualidad.